Dismorfofobia y su relación con la autoestima
En Youtube un presentador de programas de viajes con millones de seguidores habla acerca del malestar emocional que le causó empezar a quedarse calvo durante su adolescencia y muchos años más, hasta conseguir los medios económicos suficientes para resolver el problema, mediante un trasplante de pelo. A pesar de encontrar la solución su autoestima se sigue viendo afectada.
El relato anterior es solo uno de los cientos que pueden existir acerca de la disminución de la autoestima por considerar que se tiene un defecto en el cuerpo. Esto puede traer como consecuencia diversos problemas en la vida de un individuo, hasta preferir aislarse, como una manera para atenuar el dolor emocional.
Y es que los defectos físicos, muchas veces pueden ser reales o ser parte de una mala percepción propia, pero es la relevancia que se le dan a los mismo lo que nos puede llevar a un trastorno llamado dismorfofobia.
En este artículo se explicará qué es la dismorfofobia, cómo se relaciona con la autoestima y los consejos para aumentar la autoestima.
¿Qué es la dismorfofobia?
Algunos autores definen a la dismorfofobia como una sensación de miedo profundo a no ser aceptado por los demás, debido a un posible defecto corporal. En otras investigaciones se habla de rechazo al cuerpo de sí mismo o vergüenza del cuerpo.
El DSM V lo denomina como trastorno dismórfico corporal, señalando que es la preocupación por exhibir 1 o más defectos en la apariencia física, (casi siempre vinculados a la cara, pero también puede ser en cualquier otra parte del cuerpo), aunque estos sean poco evidentes para los otros individuos.
Este trastorno se caracteriza por sentimientos y pensamientos relacionados con el defecto físico, la creencia de que las otras personas consideran terrible el defecto y la afectación de la vida, motivado por el dolor emocional que le causa.
La dismorfofobia, afecta a ambos sexos, entre una de las conductas más repetidas de quienes la sufren, es observarse frecuentemente en el espejo o por el contrario evitarlo. Además se pueden presentar conductas compulsivas como: hablar constantemente acerca del defecto, higienizarse en exceso, camuflar de forma constante el defecto, entre otras.
Con frecuencia este trastorno se inicia durante la adolescencia, en la que se presenta una serie de cambios físicos y hormonales. El trato que se le proporciona a las personas en esta edad acerca de las críticas de su físico, puede ser un generador del mismo.

Relación de la dismorfofobia con la autoestima
La autoestima es la manera como el individuo se percibe, lo que siente hacia sí mismos, cómo se evalúa y lo que hace para sí mismo. Cuando hay un buen autoconcepto, la autoestima es alta, mientras que cuando ocurre al contrario es baja.
La persona con dismorfofobia presenta una baja autoestima relacionada con la autopercepción que tienen de su propio cuerpo, esto le causa dolor emocional, lo que muchas veces los lleva a tener un deterioro social y según las estadísticas el 80% contempla ideas suicidas.
En algunos momentos el sujeto puede llegar a pensar que con un cambio estético, ya sea por medio de operaciones u otro tipo de tratamiento, el defecto disminuirá o se eliminará causando la terminación de su problemática emocional. Sin embargo, esto raras veces causa el efecto deseado, pues no ha hecho cambios en su psiquis, que es lo más importante.
Sentirse bien consigo mismo, autopercibirse como una persona con derecho a relacionarse, a estar con los demás no se encuentra en el aspecto físico, sino en el mental y emocional. Por lo que cuando una persona con dismorfofobia no es tratada por un especialista en psicología su autoestima seguirá baja.
Consejos para aumentar la autoestima, al tener dismorfofobia